Cuándo sí
Cuando hay molestia física comprobable: roce con la ropa, dolor al hacer ejercicio o durante las relaciones, dificultad con la higiene.
Cuándo conviene detenerse
Cuando la consulta nace de comparaciones con imágenes que no representan la anatomía real. La variabilidad de los labios menores es enorme y la mayoría de las anatomías están dentro de lo normal.
Un buen ginecólogo también dice que no hace falta operar.
Qué preguntar antes
- ¿Quién realiza el procedimiento y cuál es su especialidad?
- ¿Dónde se hace y con qué tipo de anestesia?
- ¿Cuánto dura la recuperación real?
- ¿Qué pasa si hay una complicación?
Preguntas frecuentes
Cuando hay molestia física real: roce con la ropa, dolor al montar bicicleta o hacer ejercicio, irritación repetida o dificultad con la higiene. Esa es la indicación con la que se opera; el motivo estético puro requiere una conversación mucho más cuidadosa.
El rango normal es muy amplio y la asimetría entre ambos lados es lo habitual, no la excepción. Buena parte de las consultas se resuelven mostrando ese rango, sin cirugía.
Los de cualquier cirugía: sangrado, infección, dehiscencia de la sutura y cicatrización irregular. El riesgo específico es resecar de más, que provoca sequedad y molestia permanente y es muy difícil de corregir.
Quién opera y su especialidad, qué técnica usará y por qué, qué pasa si el resultado no le gusta, y cuántas de estas cirugías hace al año. Si alguna respuesta es vaga, conviene buscar otra opinión.
Esta información es orientativa. Cada caso es distinto y la indicación se define en una valoración médica. Escríbanos si quiere resolver su caso concreto.
